
Una de las fantasías sexuales más recurrentes entre los que, por trabajo o por pasión, pasan muchas horas en la carretera es la de recoger a la solitaria autoestopista que insinua levemente sus piernas o escote con la esperanza de que un piadoso conductor se apiade de su desdicha y le ceda un sitio en el coche para llevarla hasta su destino final. Por supuesto, el mundo del porno nunca ha obviado este hecho y a lo largo de las décadas han sido numerosas las escenas de las películas para adultos en las que se ha aprovechado esta circunstancia para dar rienda suelta a las fantasías más ocultas y deliciosas hasta convertirlo en un subgénero repleto de adeptos.

Stephanie Renee (Missouri, 24 años) es el mayor exponente de actriz porno que encarna a la fantasía anteriormente descrita. Pelirroja, jovencísima y con unas tetas tan rosadas, grandes y firmes que no podríais aguantar más de un minuto observándolas sin llevaros su pezón a la boca o vuestros dedos húmedos a su perímetro. Sólo necesitamos revisar la corta carrera de Stephanie (que también ha utilizado alias como el de Sedora o Sedona) para darnos cuenta de que el grueso de sus escenas siempre se han desarrollado, o por lo menos comenzado, a manos de un conductor o grupo de pasajeros de un coche o furgoneta. Y es que Stephanie es toda una experta en eso de chupar pollas de lado en el asiento trasero de los vehículos, donde suele recibir su caramelo de carne antes de pasar a mayores en los incómodos y poco estables aposentos de cuatro puertas.

Hagamos repaso: a Stephanie Renee la hemos visto, entre otras, en websites de contenido gonzo tales como Teen Hitchhikers, en Bangbros (haciendo doblete, primero junto a otra compañera en Bangbus en un episodio (3ple XXX) que abordaremos detenidamente en breve y poco tiempo después en BigMouthfuls) y en películas como Road Head donde, efectivamente, volvía a hacer de sí misma y a iniciar sus juegos sexuales a bordo de un coche que previamente la había recogido de la calle. Nunca un encasillamiento en un género tan descarado nos gustó tanto ni trajo consigo tanto morbo.

Por supuesto, esta chica ha hecho más cosas, como ser repartidora de pizza (donde la propina era siempre ella quien la daba a base de magreos, mamadas y dejándose hacer de todo con tal de dejar al cliente siempre satisfecho), encariñarse mucho con sus amigas, con sus amigos, posar en bikinis imposibles y usar sus juguetes con una precisión extraordinaria.

Ciñéndonos a los cánones de belleza actuales, su cara no destaca precisamente por adaptarse muy bien a ellos. Tiene una nariz que otras ya se habrían retocado, cierto, pero no se puede negar el enorme poderío que destilan sus perfectas tetas. Un poderío que, no podemos obviar, queda plenamente demostrado en cada una de sus escenas gracias a los gritos (creednos, hemos dicho gritos) que esta chica emite cuando es follada salvajemente por los actores que tienen la suerte de cabalgarla.

Si os tuviésemos que recomendar algún momento de su limitada carrera en el mundo del porno nos quedaríamos con su primera colaboración en Bangbros, concretamente en el episodio 3ple XXX de Bangbus donde, junto a una desconocida Sandra (nuestro departamento de documentación se encuentra en estos momentos en búsqueda y captura de más datos y escenas) era usada y abusada por uno de los actores de la web. Y cuando decimos usada es manoseada, estrujada, y todas las guarrerías geniales que se os ocurriría hacer con ella que acaben en “-ada” sin ningún gesto de desaprobación por parte de la actriz que en todo momento parece disfrutar como si no le hiciese falta el dinero que con solvencia se gana en cada una de sus escenas.

El grado de morbo alcanza su punto máximo cuando vemos al actor masculino estrujando desde detrás de la actriz las tetas rosas de Stephanie pero centrando su atención en la otra protagonista. Es decir, que las tetas de Stephanie Renee no dejan de ser utilizadas como simples pelotas antistress para el uso y disfrute exclusivo del actor que sabe ese día iba a ser su día de suerte (que por cierto, no habrá sido el único).

Pelirroja, de tetas perfectas, con un poder para gritar orgásmico y golfa, muy golfa. ¿Acaso no pararíais vosotros también a recogerla en una carretera secundaria?