Una y no más: Paulina Presley

Estrenamos nueva categoría y lo hacemos a lo grande. Con Paulina Presley descubrimos una de las situaciones más infrecuentes del mundo del porno (ya que casi todas repiten) pero que, cuando ocurren, tiñen a la escena protagonizada por las ninfas del sexo de un halo de exclusividad y de tesoro digital como sólo algo que ha ocurrido una vez en la vida puede ofrecer: hablamos de las pornstars o modelos que deciden probar suerte en el mundo del porno hardcore y que, tras protagonizar su primera y única escena deciden dar un paso atrás y no volver a aparecer delante de una cámara con un pollón entre sus labios o con una buena corrida en su cara.

Paulina Presley posando con tetas y chocho al aire

Muchas veces provocado por la necesidad de dinero rápido y puntual y otras por la necesidad de experimentar o de simplemente darse a conocer ante todo el mundo como una chica zorril y desinhibida, lo cierto es que protagonizar una escena con planos médicos de las partes más ocultas que hasta ese momento sólo sus novios con derecho a roce han podido saborear es algo que no todas las chicas saben llevar. Y es que es muy bonito recibir dinero por apenas dos horas de trabajo.

Un trabajo que, sí, básicamente consiste en abrirse de piernas y dejar que te inserten diferentes pollas de todos los tamaños, juguetes sexuales, chupar enormes vergas que irrumpen en las delicadas bocas de las pornstars-wannabes y recibir diferentes corridas varoniles. Bonito y fácil. Al menos hasta que las imágenes salen a la luz, porque en ese momento, la cosa cambia. Y es ahí donde entran las comunicaciones a la familia de tan impúdica labor, la vergüenza de verse reflejada en Internet como una mera puta, otra más de las tantas y tantas que aparecen diariamente en los foros y páginas web de contenido adulto y el arrepentimiento llega cuando la realidad de la situación es irreparable y, afortunadamente, insustituible.

El caso de hoy lo protagoniza una chica originaria de Vermont, Estados Unidos. De altura equiparable a las exclusivísimas modelos de pasarela y con un cuerpo 100% natural en consonancia con su tamaño, Paulina Presley, cuyo nombre real es Lea, es la zorrita encargada de inaugurar tan insigne lista. La lista de las putas arrepentidas… o de las modelos a las que sólo una vez consiguieron ensartarla una buena polla en su chochete delante de una cámara que grabase todos y cada uno de sus movimientos.

Las tetas de Paulina Presley

De ojos verdes intensos y con un pelo castaño ligeramente ligero, la buena de Paulina comenzó a exhibir los naturales encantos que Dios le había regalado mediante los ya habituales sets amateurs en los principales sites dedicados a esta temática, tales como First Time Videos o ATK por citar solo algunas. Posteriormente, y conforme su ambición crecía inversamente proporcional a su inhibición, Paula Presley comenzó a aparecer en más sets y stills de firmas y revistas más prestigiosas. Las galerías que protagonizó para Hustler son sólo un ejemplo de la extraordinaria jovencita, de por entonces 22 años, que despuntaba a base de tetas naturales y grandes, unos ojos que desnudaban y un chochete peludo pero arreglado no muy habitual por entonces. Sin embargo, en ninguna de ellas se decidía a dar el salto (o más bien, no se decidía a que saltasen encima de ella) más allá de las masturbaciones con sus deditos o los de alguna otra afortunada en contadas escenas lésbicas.

Ya en dichas escenas, la tímida Paula parecía un poco incómoda cuando de dejarse masturbar o chupar sus labios vaginales por otra fémina se trataba. Por suerte, en la serie de videos que realizó para FTV su compañera Carla estuvo más decidida que ella en eso de pasárselo bien entre ellas, como puede comprobarse tras leer las declaraciones que la partenaire de Paulina realizó tras la grabación.

Carla:We made out a little more in front of the house, and I got Paulina a little more sensual and then went in. Thats when I decided to get aggressive with her and lead her to some real girl play. I could see she wanted to do things, but she never had done it before. I went down on her right away, I knew she had never been eaten out by a woman before. She has those meaty lips!

O lo que es lo mismo. Paulina estaba mucho más sensual cuando salieron del hotel para grabar las escenas. Carla decidió ser más agresiva porque veía en los ojos de Paulina un hambre por un sexo prohibido para ella. Sabía que nunca le habían comido el coño una mujer y ella iba a ser la primera. Y por primera vez, las cámaras estaban allí para filmarla en una situación inédita para ella.

Paulina Presley siendo chupada

Afortundamente no iba a ser la última vez, ni tampoco la mejor. Ese momento estaba aún por llegar.

El momento histórico en la vida de Paulina, y en la de sus seguidores iba a llegar en el año 2003 de la mano del director y actor porno Vince Vouyer, que fue capaz de convencer a una desconfiada Paulina para su first dick on video (tal y como citan actriz y director en el largometraje) en una película cuyo título fue Young Ripe Mellons #3 producida por Red Light.

Portada Young Ripe Mellons #3

Las tetas perfectas de PaulinaLa escena comienza con la genial Paulina en top less magreandose sus enormes tetas de caída perfecta recalcando que , en efecto, lo que vemos es 100% real. Tras esto, y gateando como una gatita en celo se dispone a ir hacia el salón donde Vince Vouyer le espera dispuesto a hacer las presentaciones y comenzar a sobarla por todas sus zonas erógenas. De hecho, no pasan dos minutos desde que el gran Vince le trata de meter sus dedos en la vagina, todavía protegida por unos ajustados pantalones verdes que de momento impiden al actor-director que consiga su primer objetivo. Una vez recordado que se trata de su primera escena en la que se tragará y le perforará una polla, comienza el espectáculo.

Paulina Presley comiendo pollaY dicho espectáculo empieza con una genial Paulina que no le concede apenas tiempo para introducir su polla en su ya húmeda boca. Esa primera escena, esos primeros segundos son tan inolvidables como especiales ya que, si nos fijamos, vemos como Paulina Presley parece darse cuenta de que es la primera vez que tiene un chupa chups de carne en la boca y hay una cámara que lo está grabando todo. Rápidamente, y con más de tres cuartos de polla en la boca, Paulina gira su carita y mira a la cámara poniendo una impresionante cara de viciosa. Lo había conseguido. Ahora Paulina ya sí que era toda una pornstar.

Paulina Presley continua mamando caramelo de carne...La escena tiene todo lo que siempre habíamos deseado ver hacer a Paulina. Todo a excepción de un penetramiento anal… pero atención porque si nos fijamos detenidamente vemos como Vince trata de clavársela de la manera más disimulada en culo cuando su polla sale del coñito de Paulina cuando están follando con la recién estrenada zorrita cabalga a horcajadas sobre él. Lamentablemente, y aunque lo hace con bastante delicadeza, Paulina Presley deja claro que no le han pagado lo suficiente como para sodomizarla en su primera escena. Paulina Presley con polla clavada por detrásUna verdadera lástima que sin embargo queda completamente perdonada cuando hacemos un balance de toda la escena, en la que vemos a Paulina chupando, follando en misionero, a cuatro patas, volviéndola a chupar, realizando un morboso y divertido dirty talk al que no todas están dispuestas a realizar en las escenas así como, en su culmen, un maravilloso cumshot que Paulina Presley recibe en su cara como quien recibe un disparo de semen por parte de una magnum: ojos cerrados recelosos de su inevitable destino y un movimiento de rechazo moviendo su cabeza hacia atrás que vuelve a la normalidad tan pronto recuerda el dinero que por apenas 30 minutos de trabajo ha conseguido recaudar. Por ello, Paulina no tiene problema en rematar la escena y lamerle de nuevo su polla para limpiarle el sable del placer limpio de restos de la lefa que, eso sí, chorrea por cara y labios de Paulina.

Paulina Presley recibe el chorro de lefa de Vince...

Aunque lo peor es sin duda el inexplicable color que utiliza Paulina Presley para su ropa interior (rosa color carne), su inocencia y atrevimiento a lo largo de toda la escena son dignos de admiración, sobre todo para una actriz que, como ya dejan patentes sus actuaciones lésbicas en FTV, no parece estar muy convencida para el hardcore más profundo. Bravo por Paulina Presley, sus labios carnosos y su chochete mojado y con más pelito pélvico del que acostumbramos a ver. Algo que, demonios, es siempre de agradecer ante tanta vagina pelada.

Paula siendo follada desde todas las posturas...

Como nota curiosa, destacar que de Paulina nunca más se supo. Abandonó toda clase de websites para adultos y no volvió a aparecer en producción alguna, ni tan siquiera del carácter softcore del que había abusado en sus últimos meses.

En Dr. Hardcore aseguran que se marchó de Estados Unidos y que comenzó a trabajar como camarera en un país de hispanoamérica. Que curioso. Quizá en estos momentos esté despachando un donut a un trabajador y este desconoce que lo que tiene ante él es una de las modelos más bellas y fugaces que ha tenido el mundo del porno. Aunque parece más plausible que abandonase el follar delante de las cámaras por hacerlo sin ellas previo pago a ricos adinerados capaces de pagar sus seguro grandes emonumentos, es muy probable que nunca más volvamos a saber de la genial chica de tetas perfectas, Paulina Presley.

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